Cuando el amor era para siempre

22:15 Carla García 0 Comments



Todo el mundo ha sufrido esa etapa de enamoramiento cuando no ves el final de la relación, en el momento que cada cosa que vives con esa persona especial es interminable y no tiene un fin. Pero si lo tiene, porque no todas las relaciones terminan pero la fase de la idealización siempre acaba pasando.



Creo que por eso mismo me gusta tanto el cine francés, con esos matices románticos y poéticos que te hacen replantearte porque no existe un amor así, pero poco a poco van descubriendo la crudeza y realidad de los sentimientos.
Cuando el amor es para siempre, en esa fase de ese pensamiento tan feliz y que tan bien sienta, ni tú eres independiente ni realmente eres consciente de lo que está pasando. Tu cuerpo se activa para solo sentir y vivir la experiencia amorosa. Ni siquiera te das cuenta de que estás perdiendo amistades, que has perdido tu independencia poniendo siempre por delante el sentimiento tan feliz a tu persona, o, no ves lo que pasa en el mundo cotidiano.
Toda emoción que experimentas en esa etapa de tu vida es placentera, y merece la pena, sí, pero el dolor de después si termina en una ruptura hace que no desees volver a sentir ese ‘forever and ever’ nunca más.
En mi experiencia he aprendido que si merece la pena dejarse influenciar por los sentimientos y cometer errores por ellos. Pero también es necesario darse cuenta de todo los riesgos que contiene, no me refiero a sufrir, sino lo que podemos perder cuando nos dedicamos única y exclusivamente al amor. Todo en mucha cantidad es demasiado.

El amor no suele ser para siempre, porque se apaga aunque termine volviéndose a encender… La chispa del amar no es eterna. 

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