Tú, mi amor imposible

8:18 Carla García 2 Comments



Querido tú:

Por fin me he atrevido a empezar a escribir estas líneas, es muy complicado hacerlo sabiendo que nunca va a haber una respuesta a mis palabras, ¿Cómo empezar a decir algo que se atraganta todavía en mí? No es nada malo, pero es una realidad que quizás puede transformarse en algo doloroso. 
Sé que hace algún tiempo tú viniste a mí y me dijiste lo que hoy te quiero decir yo, que no te hice caso y seguí centrada en lo que estaba, en un error que no tenía futuro. Y ahora aquí estoy, tragándome las lágrimas que yo misma he generado sin saber que tú podías ser la cura pero no admití que podrías serlo. 
Soy una egoísta que después de verte con tu nueva ilusión ha visto que tú eras la mía. No he podido darme cuenta antes que eso que sentía dentro no era miedo a perderte como amigo, era un sentimiento que quería ocultar por miedo a que el pasado y el dolor, el corazón roto se volviese a repetir. 


Eras una seguridad para mí, un amigo que siempre fue amigo, que nunca se fue dejándome sola, pero no supe ver la vez que me dijiste que sentías algo más que una amistad por mí que en realidad yo también lo sentía así. Puse la excusa de no haber superado el pasado y que me importaba la amistad, pero no, era miedo, ¿Y si todo salía mal y te perdía para siempre? Y lo he hecho, te he perdido, y ahora solo los sueños contigo me consuelan, me imagino a tu lado y repito momentos ya pasados. La comodidad y alegría que me brindabas, ese sentimiento de que éramos algo más o estábamos en camino de serlo se magnificó aquella noche de la conversación en la que sentí que la complicidad era absoluta ¿Por qué no me lancé? Por miedo como siempre. 
Ahora veo las miles de fotos que tienes con ella, veo tu felicidad y que yo no quiero romperla. Me gustas, te echo de menos y te necesito. Pero eso no es excusa para destrozar eso que te está haciendo tan fácil. 
Me siento tonta y estúpida por haber perdido algo que me importa tanto, sin saber cómo saben tus besos, sin volver a sentir esa caricia te cariño tuya que tanto me llenaba, esa sonrisa de amistad que me hacía sentir viva. 
Me gustas, y aunque esto nunca lo vayas a leer quiero que sepas que todas las canciones llevan tu nombre ahora, que las canciones de amor llevan a mi cabeza a echarte de menos y a mi corazón a bailar al son del dolor, porque no te tengo y pude haberte tenido.


¿Y qué hago? ¿Llamo tu atención? ¿Te digo que siento algo más? No puedo más que guardar todo lo que siento y superarlo, y pensar que algún día podré volver a acercarme a ti y sentir amistad, pero mientras tanto me alejaré. No quiero  aprisionar a mi corazón y hacerte daño, no quiero arruinar lo que tienes ahora, no quiero por algún motivo perderte para siempre. 
Quedaré en el silencio y espero que pase el sentimiento y sino pasa y no vuelvo a ser tu amiga, que sepas que sólo has brindado esperanza, alegría y cariño a mi vida y que siempre estaré agradecida.

Con cariño, 
la egoísta que no supo verlo.



2 comentarios:

  1. ¡Muy bonito! Creo que todos nos hemos sentido así alguna vez :)

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    1. Muchas gracias, sí todos pasamos por esa etapa de no ver y aprovechar lo que tenemos delante. No sabía que tenías un blog Aída, quedas seguida :)

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