Crónicas de una "empatizadora"

15:39 Carla García 2 Comments




Querida vida, siempre me he preguntado porque tengo esa extraña habilidad de sentir lo que los demás sienten; porque puedo hasta notar el dolor y el temblor en las palmas de los dedos como si aquello que pudiese hacer daño a uno me hiriese a mí de algún modo. 

Percibo en cada movimiento de pestañas la incertidumbre, la desolación y la emoción. Puedo sentir como brilla en los ojos de la persona en frente de mí esa ilusión por conocer a alguien nuevo. 

Y todo esto, vida, me mata. 

Ya no lleno una mochila de problemas míos o de las personas cercanas sino hasta los ajenos. Siento el irrefrenable deseo de abrazar a una persona que parece hundida pese a no conocerla; la necesidad de hacerle sentir a alguien que es único en la vida pese a no tener sentimientos por esa persona...

Soy una "empatizadora" y eso vida, no me hace feliz.

Por todo estas razones que te comento tiendo a huir, a esconderme y a alejar a todo el que muestre un mínimo interés por mí o las personas que realmente quiero, ¿Y por qué? Porque temo sentir su dolor y alegría, porque temo ser el causante y no perdonármelo algún día; pero sobre todo, porque temo no estar a la altura de lo que la persona merece y sufrir con su sufrimiento. 

Vida, quizás tú no me entiendas, es comprensible, sólo espero que tengas piedad por mí y que si alguna vez he fallado a alguien o he contestado no adecuadamente o hecho sufrir, que lo recompenses con algo bueno. Porque arrepentir me he arrepentido.





¡Un abrazote!

2 comentarios:

  1. Me has recordado mucho a mí. Me pasa algo muy parecido con la gente y temo no estar a la altura y por ello hacerle sufrir, y su consecuente sufrimiento mío. Muy buena entrada!

    Nos leemos ^^

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    1. Menos mal que hay gente como tú que me entiende.

      ¡Muchísimas gracias y un gran abrazote!

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